El tratamiento de las ojeras requiere identificar primero qué factores contribuyen a su apariencia. La coloración suele originarse por dos patrones predominantes: ojeras pigmentadas vs. ojeras vasculares, cambios estructurales o una combinación de estos factores. Por ello, la elección de un tratamiento debe realizarse después de una valoración individual de la piel y del área periocular. 

Diagnóstico diferencial de ojeras: melanina frente a microcirculación

Para determinar la indicación lumínica adecuada, el primer paso en la exploración clínica consiste en aislar el origen de la discromía periorbitaria:

  • Test del pellizco periorbitario: la valoración clínica puede incluir la observación del cambio de coloración con diferentes maniobras físicas, pero estas no deben interpretarse de forma aislada. La apariencia de las ojeras puede tener componentes pigmentarios, vasculares y estructurales simultáneamente. 
  • Vitropresión o diascopia: la presión suave y controlada puede ayudar a valorar si existe un componente vascular superficial, ya que algunas coloraciones relacionadas con los vasos pueden disminuir temporalmente con la presión. El resultado debe interpretarse junto con el resto de la exploración. 
  • Etiología dominante: la variante pigmentada deriva de factores genéticos, fricción repetida por dermatitis o secuelas postinflamatorias. La piel periocular es especialmente fina y requiere una selección cuidadosa de parámetros y medidas de protección. 

Criterios de selección del láser según el tipo de ojera y fototipo

La elección del equipo depende del cromóforo dominante, la profundidad de la lesión y la tolerancia del tejido periorbitario:

1. Ojeras pigmentadas (diana: cromóforo)

  • Objetivo: reducir la pigmentación mediante la interacción selectiva de la energía lumínica con la melanina, utilizando parámetros adaptados al tipo y profundidad del pigmento y a las características de la piel. 
  • Tecnología recomendada: plataformas láser de pulsos ultracortos, incluidos sistemas de picosegundos y Q-Switched, pueden utilizarse para tratar algunas alteraciones pigmentarias. La longitud de onda y los parámetros deben seleccionarse según el tipo de pigmentación, fototipo y riesgo de alteraciones postinflamatorias. 
  • Gestión por fototipo (Fitzpatrick I-VI):

 Fototipos I a III: Permiten fluencias medias-altas en 1064 nm y microspot fraccionado para renovar la textura sin riesgo marcado de HPI.

Fototipos IV a VI: Requieren longitudes de onda de 1064 nm con pulsos de nanosegundos o picosegundos, diámetros de spot amplios y baja densidad de energía por sesión para preservar la membrana basal.

2. Ojeras vasculares (diana: oxihemoglobina)

  • Objetivo: actuar sobre los componentes vasculares responsables de parte de la coloración mediante la absorción selectiva de la energía por los cromóforos sanguíneos. 
  • Tecnología recomendada: láseres vasculares de pulso largo (Nd:YAG 1064 nm con pulsos de milisegundos cortos y enfriamiento cutáneo por contacto) y plataformas de espectro vascular de alta absorción.
  • Gestión por fototipo (Fitzpatrick I-VI):

Fototipos I a III: Excelente margen terapéutico con enfriamiento epidérmico continuo.

Fototipos IV a VI: Precaución máxima. El uso de longitudes de onda menores a 1064 nm está desaconsejado por la competencia de melanina epidérmica. El Nd:YAG de pulso largo de 1064 nm debe calibrarse con fluencias conservadoras y preenfriamiento estricto.

Comparativa clínica: ojeras pigmentadas vs. ojeras vasculares

ParámetroOjera con componente pigmentarioOjera con componente vascular
Componente principalMelaninaHemoglobina y vasos superficiales
Coloración habitualMarrón, parda o grisáceaAzulada, violácea o rojiza
Tecnologías posiblesLáseres pigmentarios seleccionadosLáseres o tecnologías vasculares seleccionadas según el vaso y la piel
Principal consideraciónRiesgo de alteraciones de pigmentaciónRiesgo térmico y vascular
Importancia del fototipoAltaAlta
Número de sesionesVariable según diagnóstico y respuestaVariable según diagnóstico y respuesta
ProtecciónProtección ocular específica y protocolo adecuado al equipoProtección ocular específica, parámetros adecuados y medidas de enfriamiento cuando correspondan

Láseres de InMode para tratar las ojeras: Picofy y QMode

InMode cuenta con diferentes tecnologías basadas en energía lumínica que pueden utilizarse en tratamientos dermatológicos y estéticos. En el área periocular, la selección de una plataforma debe depender del componente predominante de la ojera, las características de la piel y la indicación clínica.

Picofy: plataforma basada en tecnología de picosegundos destinada al tratamiento de alteraciones pigmentarias. Su indicación y parámetros deben adaptarse al tipo de pigmentación y al fototipo del paciente.

QMode: plataforma basada en emisión Q-Switched que puede utilizarse en aplicaciones pigmentarias, dependiendo de la longitud de onda y configuración disponibles del equipo.

Contacta a un asesor de InMode para obtener más información sobre estos láseres y su implementación efectiva en tu clínica.

Preguntas frecuentes sobre el tratamiento láser de ojeras

¿Las ojeras siempre son pigmentarias o vasculares?

No. La apariencia de las ojeras puede tener diferentes componentes. Además de la pigmentación y la vascularización, pueden intervenir factores anatómicos como el hundimiento del surco lagrimal, la pérdida de volumen, la protrusión de grasa orbitaria o las sombras producidas por la anatomía facial. Por ello, un mismo paciente puede presentar más de un componente.

¿Las alergias pueden hacer que las ojeras sean más visibles?

Sí. La congestión nasal y el frotamiento frecuente de los ojos asociados a algunas enfermedades alérgicas pueden contribuir a que la región periorbitaria tenga una apariencia más oscura. Cuando existe una enfermedad subyacente, tratarla forma parte del abordaje y no debe sustituirse por un procedimiento estético.

¿Qué es mejor para la zona infraorbitaria: ácido hialurónico o láser?

Depende de la causa predominante. Los tratamientos basados en energía pueden dirigirse a determinados componentes pigmentarios o vasculares, mientras que el ácido hialurónico puede utilizarse en pacientes seleccionados para mejorar determinados déficits de volumen o transiciones anatómicas. Cuando existen varios componentes, el plan de tratamiento debe establecerse de forma individualizada; no existe una secuencia universal aplicable a todos los pacientes.

¿El láser elimina todas las ojeras?

No necesariamente. Los tratamientos láser pueden mejorar determinados componentes pigmentarios o vasculares, pero no corrigen por sí solos todas las causas de las ojeras. Cuando existe un componente estructural, como un surco lagrimal marcado o protrusión de grasa, es necesario valorar otras opciones.

¿Cuántas sesiones de láser se necesitan para tratar las ojeras?

No existe un número concreto de sesiones. La cantidad depende del diagnóstico, la tecnología utilizada, los parámetros, el fototipo y la respuesta individual. El profesional debe establecer el protocolo después de valorar la piel y la evolución del tratamiento.